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Nueva Visión: el libro que revisita el diseño gráfico argentino del siglo XX


Por Daniela Quintana

Jelle Jespers, en colaboración con Andrea Gergich, editaron recientemente Nueva Visión, un libro que recorre el diseño gráfico local, que se desarrolló entre 1940 y 1976, con epicentro en materiales impresos relacionados con la poesía, el arte, el diseño y la arquitectura. 

Jelle (1976) es oriundo de Bélgica, estudió diseño 3D multimedia en la Royal Academy of Fine Arts de Ghent, donde lo multimedial tiene que ver con una variedad de soportes que van desde escultura al diseño gráfico, video y más allá. Hay algo de especialización autodidacta en relación al diseño editorial, pero también reconoce a su padre como referente. El padre de Jelle fue diseñador gráfico dedicándose al diseño de marcas comerciales, y las conversaciones sobre el contorno de las letras o la construcción de las formas germinaron la curiosidad no tanto por el contenido teórico de los libros, sino por su forma general como objetos.

En 2023, Jelle viajó a Argentina, ya con la maqueta del libro construida a partir de las imágenes, pero sin el contexto necesario para entender las imágenes. Este viaje fue intencionado para buscar quién pudiera escribir, desde la localía, el contexto socio-histórico de las piezas previamente seleccionadas. El nombre de Andrea Gergich apareció en todas las listas de posibles candidatos que puedan aportar con la construcción de la narrativa.

Andrea, estudió diseño gráfico en la Universidad de Buenos Aires y en esa misma casa de estudio comenzó su carrera docente; también dictó clases en la Universidad Torcuato Di Tella y en la Fundación Gutenberg, donde fue directora muchos años; hoy es directora de la Licenciatura en Diseño y Comunicación Visual de la Universidad Nacional de Lanús; su campo de estudio es  la teoría y la conceptualización con especial interés en la historia del diseño, ella fue la encargada de armar el marco histórico y comprender el contexto cultural de cada uno de los diseños seleccionados por Jelle en el libro Nueva Visión.

Izquierda y derecha: Serie de libros de Eudeba, publicados en los años 60, cuando la editorial estaba comandada por José Boris Spivacow. Centro: Jelle Jespers y Andrea Gergich con el libro Nueva Visión en su presentación.

¿Cómo fue el proceso de selección de las imágenes para el libro?

J: Arranqué en 2015, realizando una investigación exhaustiva de lugares donde podía encontrar el tipo de piezas que me interesaban. Viajé dos veces a Argentina, para recorrer archivos que me permitieron encontrar libros, posters y piezas gráficas en general; Fundación IDA estaba en etapa inicial pero aún no se podía trabajar con sus archivos, de todas formas Wustavo Quiroga fue un eslabón importante que supo conectarme y ayudarme a reconocer figurante relevantes. El diseñador gráfico Santiago Pozzi, que luego se convirtió en un amigo, también fue muy importante en el proceso, ya que por ejemplo me ayudó como traductor en las conversaciones que tuve con Rubén Fontana. Otro de los lugares que visité fue la Universidad Di Tella, ahí obtuve un listado de posibles cosas que podrían interesarme, pero la búsqueda aún era algo aleatoria.

Al no tener archivos específicos en diseño en Argentina, que pudiera consultar desde Bélgica, donde más piezas encontré fue en librerías de anticuario y a través de coleccionistas privados en España, Francia, Italia, Argentina, Estados Unidos y Bélgica.

¿Hay algún paralelismo entre las instituciones que cuidan el patrimonio específico de diseño entre Argentina y Bélgica?

J: En Bélgica el diseño no es tan apreciado como en Holanda, en ese sentido tanto Bélgica como Argentina están en estadios parecidos: subestimando la capacidad del diseño de influir en aspectos comerciales y de agregado de valor.

¿Cómo inició esta inquietud?

J: En 2006 viajé por primera vez a Argentina, en un mercado de pulgas encontré varios libros, algunos de ellos publicados por la editorial Eudeba pertenecientes a la misma colección (1965). Me llamaron la atención por su pertenencia gráfica con el proyecto moderno norteamericano en relación al trabajo con grillas, las cuales se proyectaron a través de formas irregulares y por cómo a partir del color se generan variantes economizando los recursos para armar series; la revista Sur, también tiene el mismo tratamiento del sistema gráfico y eso me atrajo particularmente. La inquietud me llevó a investigar un poco más y enseguida dí con proyectos que surgieron en el Instituto Di Tella, lo que encontré me convenció para transformar la inquietud en un proyecto real. El tipo de piezas que descubrí tienen una calidad similar a los proyectos realizados por diseñadores europeos reconocidos, mientras que los proyectos que surgieron del Instituo Di Tella no eran conocidos (al menos no en Europa), esa es una de las razones fundamentales del libro.

A: En Argentina nuestra historia del diseño gráfico tiene mucho aún por contar. Si bien tenemos bibliografía de referencia, y en los últimos años hay un interés creciente por investigar nuestra historia del diseño, no hay tanta información disponible sobre el desarrollo de la disciplina en el ámbito local. Por eso la propuesta de Jelle me interesó desde el primer momento, ya que aporta un conocimiento muy valioso sobre una época importante para la conformación de nuestra profesión a nivel local, de interés tanto para el público en general como para la enseñanza de la historia del diseño en Argentina, fundamental para quienes somos docentes en la materia.

Izquierda: Afiche para muestra de Pablo Meseajean en la Galería Lirolay. Diseñador: Ronald Shakespear, 1963. Centro: Afiche para espectáculo “Jazzpium”. Diseñador: Rubén Fontana, 1967. Derecha: Revista SUR (1931-1992) N° 41; el último número de la revista, el 371, se publicó en 1992. Victoria Ocampo

En el periodo que abarca el libro 1940-1976, en Argentina, se sucedieron 19 presidentes, entre períodos constitucionales y gobiernos de facto ¿eso impacta en la gráfica? Es cierto que el más importante fue Peron, y su gráfica tanto partidaria como institucional fue muy pregnante, ¿eso traccionó o se puede inferir alguna correlación con el resto del diseño gráfico privado?

A: Ese es uno de los datos más impresionantes de nuestra historia, que salta a la vista cuando hacemos una retrospectiva amplia como la del libro. Por supuesto esos vaivenes políticos tienen impacto en el plano cultural, y es lo que relato en los textos que introducen cada capítulo, donde ponemos en relación los procesos políticos, sociales y económicos con los desarrollos en el campo del arte y el diseño. El pedido expreso de Jelle y Bruno Devos, nuestro editor, fue recuperar ese contexto en la narrativa, incluyendo datos históricos de base que permitan a los lectores que no conocen la historia argentina, comprender las diferentes piezas gráficas como emergentes culturales propios del contexto local.

J: En el libro hacemos tres cortes cronológicos por décadas, para ordenar la lectura, que en la realidad no son producciones fragmentadas sino que hay una continuidad. Estos cortes a su vez se relacionan con los acontecimientos históricos de cada momento. En los '40 se da un movimiento incipiente, la producción de piezas de diseño tiene una circulación acotada a círculos intelectuales y artísticos, mientras que en los '60 todo se hace mucho más masivo, para luego en los '70 volver a retraerse, al ritmo de los tiempos sociales y políticos de la época. De todas maneras este libro no pretende ser un libro de historia convencional, ya que la intención es mostrar el poder del diseño, me interesa que el libro sea un libro inspiracional sobre diseño gráfico argentino para jóvenes diseñadores europeos. También entiendo que es un libro introductorio, porque es muy extensa la producción local.

Afiche para muestra de Julio Le Parc. Diseñadores: Juan Carlos Distéfano y Rubén Fontana, 1967.

¿Qué te llama la atención de nuestra cultura? ¿Qué le contás a tus colegas belgas sobre Argentina?

J: ¡Qué Argentina es mucho más que tango y fútbol! Cuando observo el campo artístico, puedo apreciar la riqueza de lo que se produjo y creo que es realmente necesario promocionar el arte y el diseño argentino en todo el mundo para que más gente pueda descubrirla, no es que sea desconocida, solo que es menos visible en comparación con otros artistas.

Para mí, las obras de Juan Carlos Distéfano y Rubén Fontana son realmente impactantes, lo ingeniosos que fueron al diseñar un afiche (1967) para Julio Le Parc o Kosice, si bien es solo tipografía creada ad hoc, se nota mucho la presencia de la obra del artista dentro de ese entorno tipográfico. Es bastante inusual, se percibe como algo nuevo, no es habitual encontrar otros diseñadores que trabajen con ese tipo de enfoque narrativo en el diseño, eso es lo que lo hace tan especial: crearon un entorno tipográfico con muchas capas de contenido.

¿Qué música escuchan? ¿Qué están leyendo?

J: Escucho principalmente hip-hop. Me gusta KRS-One y DJ Shadow, que es más instrumental, pero también artistas más nuevos como Kendrick Lamar, Vince Staples, o Clipse. También escucho algo de punk, bandas como The Fall o Crass. En general, es música underground y hip-hop.

A: Si le pongo play yo elijo Radiohead, pero escucho trap a través de mi hijo y me encanta como mezclan muchos estilos.

PORTADA: Izq. Afiche para muestra de arte. Diseñador: Gregorio Vardanéga, 1955. Centro: Tapa de catálogo: El arte como idea de Joseph Kosuth - Centro de Arte y Comunicación. Diseñador: Gustavo Pedroza, 1971. Der. Tapa de catálogo Arte Nuevo de Galería Van Riel, Buenos Aires (Prólogo de Ernesto B. Rodriguez). Diseñador: Carmelo Arden Quin, 1955

Todas las fotos de esta entrevista son gentileza de Jelle Jespers y Andrea Gergich.