
Portada: La realidad absoluta / Gentileza: Giuliana Migale-Rocco
Prensa y Comunicación
Eterna Cadencia Editora
De Monte Hermoso a la Sexta Avenida, de Herzog a Gardel, del bombardeo en Plaza de Mayo a las composiciones de Bach, la primera novedad del año es el nuevo e hipnótico libro de Luis Sagasti, La realidad absoluta.
Quizás se trate del libro más inquietante de Sagasti, porque nos aproxima a esas experiencias para las que no hay lenguaje, ni pasado ni futuro. Experiencias de “pura animalidad”, de “presente crudo”. “Solo cuando dejamos de estar presentes surgen las palabras”, escribe Sagasti. Y con palabras el narrador nos guía hacia la oscuridad de la selva: una serie de escenas hilvanadas por la imposibilidad de nombrarse. Alguien que pisa y destripa un cuerpo en pleno bombardeo del 55, que se tropieza, se levanta, corre y grita. Un profesor de Filosofía que intenta juntar los restos de Dios en un tupper. Un padre que agoniza la desaparición de su hija mientras contempla la geometría perfecta del follaje de una pintura de Watteau, que custodia como guardián de sala en la National Gallery. La sensación de abismo de una bailarina que encabeza el cuerpo de danza del Ballet del Sur y olvida todo apenas se abre el telón. Un escritor fantasma que encuentra, a partir de la idea del autor que lo contrata, el deseo de escribir con su propia voz.
Aby Warburg ordenaba su biblioteca de acuerdo a la Ley de la Buena Vecindad: una forma de acomodar los libros, no por autorx, procedencia o género, sino por afinidades. Afinidades que permiten establecer “nexos insospechados”. Y ese parece ser el procedimiento de Luis Sagasti, que circula entre continentes, acontecimientos históricos, dioses legendarios, artistas y observaciones microscópicas, a través de un ejercicio del lenguaje sutil, sensible y político que nos acerca al núcleo innombrable de la vida.
Como relámpagos, las historias y escenas narradas abren con lucidez y delicadeza nuestras puertas de la percepción. Así, vamos construyendo, relato a relato, el rompecabezas que Sagasti nos invita a armar. La infancia, la memoria, el horror, la autoría, el escape, la pérdida y el desconcierto son algunos de los temas que se articulan en este libro en el que Sagasti demuestra una vez más que, si los pensamientos están ordenados por afinidad, los nexos insospechados pueden ser brillantes y epifánicos.
| Sobre Luis Sagasti
LUIS SAGASTI nació en Bahía Blanca, en 1963. En ficción ha publicado El canon de Leipzig (1999), Los mares de la Luna (2005), Bellas artes (2011), libro que pudo concluir gracias a una beca de escritura en Nueva York de la Fundación Apexart Residency Program, Maelstrom (2015), Una ofrenda musical (2017), Leyden Ltd. (2019) y Lenguas vivas (2023), los cinco últimos editados por Eterna Cadencia Editora. También publicó los ensayos Perdidos en el espacio (2011), Cybertlön (2018) y Por qué escuchamos a Led Zeppelin (2019), y el relato El arte de la fuga (2016), ilustrado por Ana Sanz Durán. Participó en la realización de El libro de las diez mil cosas, presentado en la Documenta XII de Kassel, 2022. En 2023 obtuvo el Segundo Premio Nacional de Literatura por la novela Una ofrenda musical y en 2024 fue finalista del Premio Finestres de Narrativa y del Premio Medifé FILBA por el libro Lenguas vivas; en ambos casos, formó parte de la lista corta. Ha sido traducido al inglés, al francés, al portugués y al turco.