Procesos creativos

Trazo Cero, con la mirada puesta en los oficios y la trazabilidad

Un colectivo de diseñadores que surgió de la sinergia y el espíritu colaborativo nacido en el viaje a la feria Paris Design Week 2025, y hoy tiene su primera muestra colectiva en Buenos Aires.

Por Daniela Quintana

07.07.2026

¡Qué la suerte te encuentre trabajando!, podría ser una buena frase para contar el origen de este colectivo de diseñadores coordinado por Vivian Urfeig e integrado por Ignacio Martínez Todeschini de Bilu, Delfina Velar de Irigoyen de Estudio Devel, Mercedes Massot y Paula Stremiz de Fiumine, Marilina Las Heras y Maitena Guedes de Hache Objetos, Ignacio Noel de I Whish, Carolina Pavetto de Mantara, Magdalena Boggiano de Oblumo, Marcela Roitman de Orpnimi, Facundo Parisi de Estudio Sietes y María Picci con su marca homónima.

PromArg, la Agencia Argentina para la Promoción de Inversiones y el Comercio Internacional, de la Secretaría General de Presidencia de la Nación, convocó en 2025 a la periodista Vivian Urfeig como curadora para llevar el diseño nacional a Paris Design Week 2025; para la selección de diseñadores la premisa fue integrar proyectos cuyo diferencial tenga arraigo en lo local, en los oficios y la trazabilidad material como conceptos aglutinantes. El comité argentino se presentó en la Galería Joseph, ubicada en Les Marais, en el distrito Factory, un área para el diseño independiente y de autor. El espacio, aunque acotado, se convirtió en un actor relevante que convocó a los diseñadores a generar dinámicas colaborativas.

Los materiales y procesos de producción se convierten en protagonistas de la muestra, revelando el recorrido detrás de cada pieza.Objetos de judaica contemporánea (Orpnimi) y luminarias impresas en 3D (Bilu)

De la sinergia y el espíritu de equipo articulado bajo la gestión de Vivian, el colectivo se proyectó al futuro para encarar nuevas acciones. Trazo Cero, fue elegido como su nombre, cuidadosamente seleccionado para evitar anglicismos y al mismo tiempo resaltar la trazabilidad que hay en cada uno de los procesos que realizan estos diseñadores. A menos de un año de la coincidencia original, Trazo Cero ya tiene desplegada su primera muestra homónima, recientemente inaugurada.  Y además en la sección de Diseño Coleccionable en una feria de obras de arte realizada en la ciudad de Buenos Aires.

Trazo Cero, explica Vivian: “es un colectivo de diseñadores argentinos que produce en escalas pequeñas, no a pesar de, sino por elección, con propósito y foco en la trazabilidad”; para ello documentan los procesos y proyectan pensando en que la materialidad es la que define el lenguaje inicial: fibras naturales, metales, descartes industriales, maderas nativas, textiles y piedras; pero en el resultado de cada producto terminado se evidencian gestos tecnológicos contemporáneos como parte constitutiva de cada pieza. Son productos muy atentos a su tiempo, que recobran técnicas y saberes, y los combinan con procedimientos industriales modernos.

Vivian Urfeig, tras una extensa trayectoria como periodista especializada en diseño, arquitectura y urbanismo, inicia una nueva etapa enfocada en la curaduría. Luego de la exposición argentina en Paris Design Week 2025, presenta Trazo Cero, una muestra que reafirma su interés por construir relatos expositivos y generar nuevas lecturas sobre el diseño contemporáneo.

La muestra ocupa las tres salas del segundo piso de Áreatec, la galeria de arte que funciona en el Edificio Cassará. El complejo data de 1902 y fue puesto en valor por el estudio de la arquitecta Ana María Carrio y Asoc. Se destaca por un diseño que es un manifiesto a la transparencia, no solo por sus pisos vidriados, sino porque han conservado elementos constitutivos que narran su historia.

Mostrar el proceso y trazabilidad son conceptos que funcionaron como punto de partida de la muestra y es lo primero que ven los visitantes sobre una gran mesa con materias primas y componentes, que luego se transformarán en los productos terminados de cada uno de los integrantes del colectivo.

Las piezas reunidas en Trazo Cero dialogan entre poesía y funcionalidad, proponiendo nuevas formas de habitar lo cotidiano.

Esta posibilidad de desandar el camino no es algo cotidiano de ver, en algunos casos la materia prima es un producto industrializado y estandarizado final, en otras es un insumo y en otros casos son piezas proyectadas y fabricadas ad hoc; entonces podemos ver un perfil de aluminio de sección exterior rectangular, filamentos de PLA y plafones de vidrio; que luego se convertirán en percheros, mesas y lámparas.

Cada uno de los diseñadores de Trazo Cero, proyecta objetos profundamente cotidianos y familiares, que hacen habitable y transforman una casa en un hogar, y de una manera tal, que su belleza es un suave susurro que combina conceptos tan antagónicos como la poesía y la lógica. Son objetos que no solo piensan en la situación de uso, también piensan en la logística, en el uso racional de los recursos y al mismo tiempo están atentos a la sofisticación, a la atemporalidad  y a la exploración lúdica.

La muestra se puede ver hasta fines de agosto en Av. de Mayo 1194, viernes y sábados de 16 a 20 hs. La entrada es gratuita.

 

Portada: Los diseñadores que integran Trazo Cero. El colectivo está conformado por Ignacio Martínez Todeschini (Bilu), Delfina Velar de Irigoyen (Estudio Devel), Mercedes Massot y Paula Stremiz (Fiumine), Marilina Las Heras y Maitena Guedes (Hache Objetos), Ignacio Noel (I Wish), Carolina Pavetto (Mantara), Magdalena Boggiano (Oblumo), Marcela Roitman (Orpnimi), Facundo Parisi (Estudio Sietes) y María Picci.

Todas las fotos de esta nota son de AnnLab, gentileza Vivian Urfeig.