Conversamos con una de las directoras de arte más singulares de la escena audiovisual local. Entre videoclips icónicos, proyectos musicales y campañas premiadas internacionalmente, su mirada construye relatos. En esta charla, procesos, tiempos y sensibilidad se cruzan para entender cómo se diseña una identidad que deja huella.
Por Pablo Strozza
08.01.2026
“La música es el arte de combinar los horarios”. La frase, cuya autoría se reparte entre quienes creen que es de Robert Fripp y aquellos que aseguran que fue dicha por Horacio Malvicino, bien puede ser aplicada a las entrevistas. A los desencuentros posibles se le pueden sumar viajes inesperados, cuestiones de salud y, para empeorar todo, el inaguantable stress que traen todos los fines de año en Buenos Aires.
Todo esto se aplicó a la charla con Valentina Luppino. Pero la buena onda mata todo, y con la ayuda de la virtualidad las distancias se acotaron y el diálogo fluyó. Para quienes no la conocen, Valentina es la directora de arte detrás de videoclips como Delito y Grasa de Nathy Peluso, “Los años salvajes” de Fito Páez y, más que nada, Baño María de Catriel Guerreiro y Ulises Guerriero, más conocidos por sus alias de Ca7riel y Paco Amoroso, entre otros trabajos. Y también incursionó en el mundo de la publicidad: el aviso Historias argentinas de Renault, filmado por todo el país y dirigido por el colectivo de realizadores Pantera, obtuvo numerosos premios en el Festival de Cannes, entre ellos el de Production Design Craft, el área que le compete a ella.

Vista panorámica de la puesta del video de Nathy Peluso “Grasa”, Valentina es su directora de arte. Dirección de Agustín Puente, productora The Movement. Gentileza Valentina Luppino.
Estimulada por unos padres aficionados a las artes visuales, que de chica la llevaban a muestras y museos, Valentina estudió en la Universidad del Cine la carrera de Escenografía y Vestuario, “ya que en su momento no existía la especialización en Dirección de Arte”. Y enseguida, un pedido para un trabajo de la facultad a Coty Larguía, reconocida Directora de Arte, hizo que se afianzara en su vocación. “Cuando entré a la FUC tenía 17 años y acababa de salir del colegio. No tenía ni un solo contacto, ni tenía idea de nada. Al poco tiempo de estar en la facultad leí en una revista una entrevista a Coty. Conseguí su mail, me tiré el lance y le mandé un cuestionario. Pasaron las semanas, los meses, y tuve que entregar el trabajo sin la parte de la entrevista. Coty finalmente me respondió de manera divina a todas mis preguntas. Y me puso ‘Espero que te sirva para tu trabajo de la facultad’. Le conté la verdad: que ya había entregado el trabajo, pero que esas respuestas me servían para mi vida. Y le dije que si necesitaba un asistente, aunque sea para servirle el café, que me llame. Creo que ahí mi curiosidad y mi afán por aprender le generaron empatía, y después de un par de meses, en los que de vez en cuando le mandaba algún mail, un día me llamó. Le voy a agradecer a Coty de acá a la eternidad por haber sido mi primera mentora, y también a Rafa Olarra, que en su momento era su mano derecha, que después se convirtió en director de arte, y a quien también asistí durante muchos años”, cuenta, emocionada por el recuerdo.

Algunos de los videos en los que se destacó como directora de arte. Izquierda: ¨Baño María“ Ca7riel & Paco Amoroso, dir. Pantera, prod. Obra,. “En este caso particular, muchas de las fotos que saqué se terminaron usando en el BTS para toda la promo del disco. Estuve en la presentación en el Lollapalooza y en otras instancias”, recuerda Valentina. Centro: Trueno ft. J Balvin, dir. Lucas Vignales. Derecha: Ateph Elidja, “Burn October” Dir: Wacho, Prod Pantera. Gentileza Valentina Luppino
El vínculo con Brian Kazez, una de las cabezas de Pantera, hizo que en una conversación ambos pensaran en “hacer algo que nos diera más libertad creativa, como un clip. Así surgió Baño María de Ca7riel y Paco Amoroso, que fue un long form que pudimos hacer en fílmico”, cuenta Valentina, quien colaboraba con el dúo “desde antes de su salto meteórico a la fama. Hice la tapa del disco solista de Paco y de su primer single, y videos de ellos como ‘En el after’ o ‘Tu sombra’”.
Al ser, por aquel entonces, pareja de Paco Amoroso, Valentina le guarda especial cariño a Baño María. “En este caso particular, muchas de las fotos que saqué se terminaron usando en el BTS para toda la promo del disco. Estuve en la presentación en el Lollapalooza y en otras instancias”, recuerda. Pero hay otro longform al que le tiene un aprecio similar: Grasa, de Nathy Peluso. “La admiro muchísimo: me parece una performer y una cantante increíble. Grasa ganó un Latin Grammy, fue dirigido por Agustín Puente, y fue un proyecto para el que le pusimos muchísimo tiempo, cabeza y corazón. Con él también hicimos Delito de Nathy, que es uno de mis clips favoritos. Es muy gratificante formar parte de una expresión cultural, de un movimiento y de algo contemporáneo que ayuda a contar una historia desde el lado visual”.

Moodboard realizado para el video “Grasa” de Naty Peluso. Gentileza Valentina Luppino.
Entonces, ¿cuál sería el estilo de Valentina Luppino? “Me hago muy seguido la pregunta de cómo definiría mi estética. Quizás esta sea una pregunta que la pueda contestar mejor en el futuro, viendo en retrospectiva mi trabajo, o quizás sea algo que puede contestar otra persona viendo mi trabajo desde afuera. Lo que sí creo que se ven reflejados son mis gustos y mis influencias, como por ejemplo las películas que admiro, o los fotógrafos que fueron y siguen siendo mis referentes. En general trato de inspirarme no en el trabajo de otros sino también, muchas veces, de lo que pasa en la calle: me la paso con el teléfono sacando fotos de cosas que veo o que me llaman la atención, recortes de la realidad, diferentes porciones del mundo. Me cuesta definir mi estética porque me pasa tanto en el trabajo como en la vida: puedo estar en una esquina comiendo un choripan o estar en un penthouse comiendo caviar”, cuenta.
Pero, como ya se ha dicho, Valentina tiene un constado bien marcado en el fabuloso universo de la publicidad. ¿Cómo se lleva con esa inmediatez y rapidez laboral constante, muchas veces insoportable? “Me llevo muy bien. No sólo con el hecho de cambiar de proyectos, equipos de trabajo y enfoque, sino también con algo que pasa con mi profesión que es que con cada trabajo tenés que aprender sobre el tema en cuestión, por ejemplo sobre autos o sobre gente que es convicta. Si hay algo que rescato de mi profesión es la diversidad, el gusto tan variado y la sed de conocimiento por cosas tan diferentes. Que todo sea tan heterogéneo me encanta, y alimenta mi curiosidad y mi alma geminiana. Por otro lado, la publicidad es un medio donde todavía hay inversión económica y hace sustentable poder hacer otras cosas más artísticas. Es un poco una de cal y una de arena, un balance entre el amor al arte y el amor a pagar el alquiler. Por suerte en estos últimos años pude elegir muy bien los proyectos en los que estuve, y los comerciales en los que fui parte son piezas de directores que se preocupan por contar historias de una manera muy linda. Hace poco pensaba que la brecha entre publicidades y videoclips cada vez es más corta, ya que estamos en una época de tanto contenido y tanto video y tanto consumo que la publicidad busca ser cada vez más cinematográfica y el arte se vuelve cada vez más mainstream. Creo que yo estoy justo en el medio”.

Izquierda: Retrato de Valentina Luppino tomado por Úrsula Corberó. Derecha: arte del video de Naty Peluso. Ambas imágenes son gentileza de Valentina Luppino.
Para el futuro, sin sacar los pies de la tierra, Valentina se permite soñar. “Me gustaría seguir trabajando con músicos de la escena tanto nacional como internacional. Tratar de formar parte del imaginario visual no sólo de una forma estética sino de una manera que refuerce lo conceptual. Corriendo el riesgo de sonar ridícula, e irme muy a lo global con las fantasías, me encantaría trabajar con directores como Paul Thomas Anderson o Luca Guadagnino. Me encantaría seguir acompañando artistas, pero también me encantaría explorar el mundo de la ficción. Y ya que estamos soñando, ellos dos son mis máximos exponentes de la actualidad. También me gustaría tener la libertad de acción que tienen: Guadagnino trabaja su música con Trent Reznor de Nine Inch Nails, y Anderson aborda en su última película (Una batalla tras otra) la política de una manera que nadie está haciendo”. A seguir soñando que, muchas veces, los sueños se transforman en realidad. Algo que Valentina Luppino sabe de sobra.
Portada: Algunos de los videos en los que se destacó como directora de arte. Derecha: Nathy Peluso “Delito”, dirección de Agustín Puente, productora The Movement. Centro: Fito Paéz “Los años Salvajes”, dirección de Wacho, productora Pantera Co. Izquierda: Nathy PeluSso “Grasa”, dirección de Agustin Puente, productora The Movement. Gentileza Valentina Luppino.
