Design frontiers

Innovación y anticipación: las claves para llegar a la final del concurso Lexus

El certamen internacional que impulsa la automotriz japonesa destaca el diseño creativo que contribuye a mejorar la calidad de vida. Los seis finalistas desarrollaron sus prototipos bajo la coordinación de mentores de primer nivel.

Por Vivian Urfeig

13.02.2020

Diseñar para un mañana mejor es la consigna de esta nueva edición del Lexus Design Award, el concurso internacional de diseño para jóvenes creativos que promueve la automotriz japonesa desde 2013. Innovación y creatividad, además de soluciones para mejorar la calidad de vida, son algunas de las claves que valora el jurado integrado por profesionales de primer nivel. La particularidad de este premio es que los finalistas cuentan con mentores consagrados y un presupuesto generoso (U$S 25.000) para desarrollar el prototipo del proyecto y exponerlo durante la Semana de Diseño de Milán, en abril de 2021, en el marco de una puesta escenográfica de gran despliegue.

Anticiparse, innovar y cautivar son los principios rectores de esta iniciativa que pretende anticipar las necesidades y experiencias de los usuarios, al tiempo que brinda soluciones novedosas. La interacción entre diseño y tecnología, y el mix de técnicas ancestrales, nuevos materiales y aplicaciones completan el menú que incluye energías renovables y materias primas biodegradables que reducen la huella de carbono.

El jurado de esta edición evaluó más de 2 mil propuestas de 79 países (apenas un 5% de países latinoamericanos). Lo integran Jeanne Gang, John Maeda, Paola Antonelli y Simon Humphries. Y los mentores que siguieron el paso a paso de los finalistas son Philippe Malouin, Bethan Gray, Joe Doucet y Shohei Shigematsu. “La colaboración entre mentores y diseñadores genera avances y mejoras increíbles en los proyectos”, apunta Antonelli. “Es una plataforma ideal para conocer cómo piensan y qué se preguntan las mentes más brillantes de la disciplina”, se entusiasma Malouin.

Los finalistas 

1. Flash Pack. El dispositivo de flotación personal inflable e inteligente está diseñado para escuelas ubicadas en zonas inundables. Es muy simple de colocar y cuenta con una malla de red y sistema de navegación háptica. Yaokun Wu, diseñador industrial chino del Instituto Pratt, de Brooklyn (Nueva York) desarrolló Flash Pack partiendo de una premisa: que ante una emergencia los alumnos puedan resolver la evacuación sin pánico. Así, el dispositivo viene acompañado de un sistema de seguridad que, a través de señales táctiles sincronizadas con luces LED, indican la dirección correcta para salir de la escuela. En el caso de quedar atrapado en aguas altas, cada Flash Pak se infla y puede unirse a otros nodos para crear una balsa. “Estoy enfocado en el diseño que ayude a la gente a sentirse segura”, señala Wu.

Yaokun Wu desarrolló un sistema de flotación para escuelas en zonas inundables. Foto: gentileza Lexus.

2. Bio Scale. Luego de investigar las estadísticas sobre población mundial, Paul y Garreth Sutherlin Santo, de Los Angeles, dieron con una cifra apabullante. Según la ONU para 2050 el 70% de la población se concentrará en entornos urbanos. Y la contaminación será incontrolable. “Consideramos una necesidad inmediata el desarrollo de productos que beneficien al medio ambiente”, apuntan para explicar la semilla de Bio.Scales, el sistema modular de filtración de aire diseñado para reconfigurarse a partir de algoritmos que traducen imágenes 2D en herramientas robóticas 3D.

Con biopolímeros que extraen y almacenan dióxido de carbono y otros compuestos nocivos, el dispositivo puede ubicarse en espacios internos y admiten customización: los ususarios pueden personalizarlos, una opción que cierra la brecha entre diseñadores, técnicos y artesanos. “Proyectamos un futuro donde la conexión entre diseño y naturaleza sea simétrica. Exploramos procesos digitales emergentes y materiales ecológicos”, explican los diseñadores.

Sistema que filtra el aire y favorece el cuidado del medio ambiente. Foto: gentileza Lexus.

3. Feltscape. Théophile Peju y Salvatore Cicero, arquitectos con sede en Londres, proyectaron Feltscape, una nube aireada de fieltro y termoplástico que captura el ruido y personaliza las cualidades acústicas y de iluminación interior. El textil se refuerza extruyendo fibras de materiales poliméricos mediante la fabricación de aditivos robóticos. El proyecto los llevó a desarrollar una nueva técnica llamada «push and print», que combina participación robótica que no precisa matricería para tramar un compuesto liviano y de fácil instalación.

Nube de fieltro que plantea una acustización sonora para mejorar la calidad de vida. Foto: gentileza Lexus.

4. Comunidades de Código Abierto. Bell Tower, estudio de diseño de Kenia, partió de una realidad que cada vez golpea más a los países en vías de desarrollo: la falta de viviendas asequibles que, combinada con la desnutrición y el desempleo, oscurecen las posibilidades de un futuro mejor. A partir de planos de código abierto y plataformas de software en la nube, el proyecto apunta a replicar alimentos, viviendas, energía y una sociedad con hábitos saludables. Infraestructura, conectividad, agricultura y salud en formato comunitario y disponible. El código abierto permitirá obtener matrices para el diseño de mobiliario, invernaderos con hidroponía, sistemas solares fotovoltáicos y aislamiento térmico sostenible construidos con materiales ecológicos o reciclados.

Comunidades de código abierto, la propuesta del estudio Bell Tower, de Kenya. Foto: gentileza Lexus.

5. Pursewit. En Pakistán, aproximadamente el 45% de la población activa trabaja en la industria textil. Sin embargo, las personas con discapacidad visual se enfrentan con dificultades adicionales si buscan empleo en el mercado. Para este segmento, el diseñador industrial Aqsa Ajmal, desarrolló una máquina que incorpora habilidades intuitivas a partir del tacto y el oído, dejando a la vista como un sentido en segundo plano. Ajmal, graduado en la Universidad Nacional de Ciencias y Tecnología de Pakistán, deconstruyó el clásico sistema de hilos y carretes de las máquinas tradicionales y diseñó un bucle que facilita el proceso. Un rediseño apoyado además por señales auditivas que guían el paso a paso. “Me interesa mejorar la conexión entre las personas y los productos”, confirma.

6. Lick. Irina Samoilova, de Rusia, llegó a la final con un dispositivo de higiene corporal portátil pensado para personas que no tienen acceso a una ducha. De estructura blanda, el caparazón contiene una lengua giratoria texturada que captura líquidos e impurezas de la piel, al tiempo que su rodillo proporciona limpieza para todas las partes del cuerpo. “Pensé en los pacientes internados o postrados y en la gente que necesita viajar muchas horas para ir a trabajar. Lick (lamer, en inglés) es fácil de transportar y admite usos en condiciones de climas adversos”, explica Samoiova, diseñadora de producto que cursa una maestría en la Academia Estatal de Diseño y Arte Aplicado Stroganov de Moscú.

Inspirada en la lengua de los gatos, Samoilova desarrolló un dispositivo para bañarse en cualquier lugar. Foto: gentileza Lexus.

“Sigan su pasión y, hagan lo que hagan, no dejen pasar las oportunidades. El mundo es pequeño, pero el esfuerzo tiene recompensa”, les dijo Bethan Gray, una de las mentoras, a los seis finalistas que el año que viene jugarán sus últimas cartas.